Lunes , octubre 15 2018
Home / Etapa Blogspot / Ajusquito, ¡oh, querido Ajusquito!

Ajusquito, ¡oh, querido Ajusquito!

También conocido como “Fajusco”, dicen los que lo vieron que hace apenas como 30 primaveras mi rancho era pura piedra volcánica (y lo sigue siendo, pero ahora tiene un chingo de casas encima). Es ideal para todas las edades: a los chamacos les encanta retozar en el bosque, a los ruquitos les encanta caminar disfrutando el panorama y a muchos chavos les encanta ir a chelear y empañar vidrios del auto (mmm… no sé por qué). El visitante podrá lo mismo andar en moto (o andar moto), a caballo, en bici, correr, jugar gotcha o simplemente echarse unas quekas, una sopa de médula o de hongo (con suerte le toca uno alucinógeno). Sólo le pido un favor a la gente que cuando ve el Ajusco nevado gusta de ir a hacer muñequitos de nieve y bajar con uno en el cofre de su auto (y conste que me abstengo de comentar el nivel de naquez que eso pueda implicar, porque en algún momento de mi inflancia un tío nos llevó a hacer esos “desfiguros”): POR AMOR DE DIOS busquen vías alternas, porque la carretera Picacho-Ajusco, a pesar de que apenas la ampliaron, nomás no se da abasto (está cabrón bajar entre semana entre las 7 y las 9 a.m.–y la mayoría ya descubrieron los 2 atajos que hay-).

Aun así, me late el clima, me late la altura y soy muy feliz en la montaña.

P.D. Cuando vaya, porfa no tire basura, porque no falta el asno que se va de día de campo con toda su tropa y deja sus botellotas de refresco, latas de cerveza y bolsas de chicharrones :S

¡Ahh, qué rechulo mi rancho!

Relacionados

Sonrisa falsa

El problema con arreglarse los dientes y que queden bonitos, es que algunos se sienten …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

ten + 17 =