Domingo , diciembre 17 2017
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Como Yao en primavera

Me gusta esta época del año en que el sol es fuerte. Me gusta poder salir sin cargar una chamarra o paraguas y tengo la fortuna de no tener que trabajar en un sitio donde me tenga que asolear forzosamente (eso ya no estaría tan chido), de modo que disfruto lo justo de esta enjundiosa radiación solar, y es una suerte porque el sol también es necesario para que nuestro puerquecito sintetice la vitamina D y tener ese estado de ánimo tropical-desmadroso-sabrosón que tanto nos caracteriza a los latin lovers. :V Last but not least, también se agradece que algunas féminas anden más ligeras de ropas. ñ_ñ

No en balde por éstas fechas se celebra el año nuevo mexica, y es que para mis ancestros era muy importante que el sol estuviera fuerte y regresara cada día (por ello le ofrendaban corazones), aunque esos mismos mexicas estarían asombrados si vieran el monstruo en que se ha convertido ésta ciudad: poco queda del orden y perfecto trazo urbano que distinguiera a la capital azteca. Esa magnificencia es la que hizo a Bernal Díaz del Castillo dejar inmortalizado su asombro cuando entró a Tenochtitlan.

Actualmente, los chilangos seguimos en un caos que de algún modo se mantiene en pie y aún no nos lleva a canibalizarnos del todo (aunque falta poco), y ese mismo sol que inspiró la mitología azteca se las sigue arreglando para atravesar la capa de cochambre que hoy cubre a nuestra metrópoli, ocasionando contingencias ambientales cada vez más a menudo. Es el mismo Tonatiuh y no hay duda, aunque a Fernando Delgadillo más bien le evoque tierras del medio oriente…

Recuerdo una frase que está en el Museo del Templo Mayor: “In quexquichcauh maniz cemanahuatl, ayc pollihuiz yn itenyo yn itauhcain Mexico-Tenochtitlan”, o en castellano:

culhuacan

Entonces no estaría de más que, como ciudad (como colectividad humana, pues), tratáramos de honrar esa gloria. Busquemos encontrar el balance para poder sobrevivir o, al menos, tratemos de no acabarnos devorando unos a otros.

¡Glorioso sol, glorioso Tonatiuh!: Ya no es bien visto en estos lares ofrendarte corazones, pero si continúas regalándonos un calorcito rico, yo te puedo ofrendar unas caguamas. ¿Trato hecho?


😉

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